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Chetumal, 23 de julio Estamos ante un caso de altísima corrupción del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, expresó en entrevista exclusiva Juan Manuel García González, representante de la empresa Prodem, respecto a las irregularidades que envuelven las obras realizadas al rastro de bovinos y porcinos. El también presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) en Xalapa, Veracruz, dijo que lastimosamente un proyecto para que la capital de Quintana Roo contara con un rastro Tipo Inspección Federal (TIF) para bovinos y porcinos, fue viciado por autoridades corruptas y como consecuencia las obras realizadas no cumplen con las normas para evitar los riesgos sanitarios. Esto también podrá tener consecuencias para las finanzas municipales, pues se ejecutaron recursos federales que podrían ser reclamados de vuelta porque el rastro no tendrá la certificación Tipo Inspección Federal. Los afectados de esta corrupción municipal serán los ciudadanos, pues no se garantizará la inocuidad de los alimentos procesados, pero también durante el proceso de licitación se afectó a la empresa Prodem, que fue la encargada de realizar el proyecto original con todos los lineamientos para que pudiera ser TIF y que contaba con la experiencia para ejecutar la obra, pero el ayuntamiento amañó el proceso y lo entregó a empresas de su conveniencia. El rastro que presentan no se puede certificar, hay retrocesos y se quitaron dos estaciones de trabajo, en otras palabras, no puede ser un rastro TIF, eso es grave, manifestó. En el tema de la licitación donde pudo comprobar el nivel de corrupción en la alcaldía capitalina, explicó que en una primera licitación su empresa era la única que cumplía en el conocimiento de los procesos cárnicos, mientras que las otras empresa nunca habían construido un rastro, pues se trataba de empresas con experiencia en otro tipo de obras, como guarniciones y banquetas. En la primera licitación perdieron y el gobierno municipal entregó la obra a Elegua SA de CV, que a final de cuentas realizó trabajos que a simple vista no tienen características de un rastro TIF, además de que tienen un biodigestor para una matanza de 400 animales al día que no servirá porque supera por mucho la cantidad de animales que se matan diariamente Además, en la obra redujeron áreas de porcinos, la capacidad de producción era de 300 y se quedó sólo en 100 cerdos diarios, bajando en 66 por ciento la capacidad de producción. “La contraloría se mostró coludida con este proceso, que no me acepta la inconformidad porque me faltó un documento original”. Posteriormente, se abre la segunda licitación, donde nuevamente gana una empresa sin experiencia y con un millón de pesos por encima del presupuesto de Prodem. El represente de la empresa criticó que con ese millón de pesos que gastó de más el gobierno municipal pudo adquirir unas 300 lámparas LED e iluminar unas cien cuadras, pero la comuna prefirió darle los recursos a una empresa ligada familiarmente con la favorecida con el primer contrato. El afectado indicó que ahí no termina la corrupción, siendo que se presentó una segunda inconformidad respecto a la obra desde el día 6 de junio, la cual debía responder la Contraloría Municipal a cargo de Miguel Palomo Tuyub, pero hasta la fecha no la ha contestado. “Cuando Firco vea que no es TIF el rastro, podría pedir la devolución de los recursos y el nuevo presidente municipal podría verse afectado y tener que devolver este dinero”. |
