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Opinión

Vacíos legales provocan entuerto en el Congreso local

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Tiro Libre | Anwar Moguel
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El desgarriate que han provocado los diputados de Morena en el Congreso local en su descarnada lucha por el poder político, administrativo y -sobre todo- económico en el Legislativo, ha desnudado los tremendos yerros y omisiones de la Ley Orgánica vigente, aprobada en diciembre de 2018 y publicada en el periódico oficial apenas en junio de este año, casi al final de la pasada Legislatura.

Por lo visto, en los laaaaargos meses que se tomaron los diputados de la XV Legislatura para construir el andamiaje normativo de la nueva forma de gobierno del Congreso, que transitó de la todopoderosa Gran Comisión a una Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo) con mando rotativo entre las tres bancadas más numerosas, nunca previeron una situación como la que está ocurriendo en estos momentos, dejando la puerta abierta a la inestabilidad.

Y es que en el encontronazo entre Edgar Gasca Arceo, quien ostenta actualmente el cinturón de presidente de la Jugocopo, y la retadora Reyna Durán Ovando, que ya le arrebató la coordinación de la bancada guinda, ambos contendientes esgrimen artículos de la nueva ley orgánica, pero ninguno es del todo concluyente porque la norma no es para nada clara en cuanto a la permanencia de esta figura de poder y control.

Por ejemplo, la golpista Durán, arguye que el artículo 51 de la ley establece que “La presidencia de la Junta, será ejercida de manera anual de entre los coordinadores de los tres grupos legislativos que cuenten con mayor representación”, sin embargo, en el momento de la instalación de la Jugocopo el coordinador era Edgar Gasca, y no hay ningún artículo que indique la ruta a seguir en caso de que, en cualquier momento, una bancada partidista cambie de coordinador.

Por su parte, Gasca aduce que el artículo 55 señala como única causal de sustitución la “ausencia temporal o definitiva del presidente de la Junta”, lo que no es el caso, y que además la propia ley orgánica establece el tiempo para nombrar al presidente de la Junta.

Sin embargo esto tampoco está claro; el artículo 23, que es donde se habla de la instalación de la Jugocopo, no precisa fechas, ni periodos, ni nada, aunque se infiere al leer los siguientes dos artículos que debe ser el 4 de septiembre.

Y así, esa reforma hecha con las patas, es la causa principal del desastre de la XVI Legislatura, por lo que después de la tormenta los diputados actuales deben aprender la lección y reformar su inoperante ley orgánica.

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