Opinión

La reactivación y el presupuesto 2021

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Tiro Libre | Anwar Moguel
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En un esfuerzo más para atravesar la tormenta económica que provocó la pandemia del Covid-19 en Quintana Roo, el pasado martes el gobernador Carlos Joaquín, los presidentes municipales, líderes empresariales y representantes de la sociedad civil firmaron el Pacto de Reactivación Económica Responsable, que más que nada es un compendio de medidas para fortalecer las acciones de prevención contra el coronavirus y las acciones que permitan movilizar, aunque sea un poco, la alicaída economía quintanarroense.

Y es que el panorama es, francamente, desolador. A nivel local el golpe a las arcas del estado y los municipios en los meses de la pandemia ha sido brutal: en el pico de contagios, con los negocios cerrados y el turismo paralizado, los ingresos propios de Quintana Roo cayeron en un 70 por ciento, mientras que en algunos municipios el desplome fue de más del 90 por ciento, según datos ofrecidos por el propio Carlos Joaquín González.

La reducción de los contagios y el tránsito del semáforo epidemiológico de rojo a amarillo está dando un respiro, ya que la recaudación de impuestos está empezando a fluir, pero aún lejos de lo normal. Este impacto se reflejará negativamente en el presupuesto para el 2021, que ya prepara la titular de Finanzas y Planeación, Yohanet Torres Muñoz.

Yohanet Torres Muñoz

La mujer fuerte del gabinete joaquinista lo ha adelantado con claridad: el proyecto presupuestal contempla una reducción de al menos mil 200 millones de pesos respecto al del año pasado, y eso con base en un pronóstico más bien positivo de la recaudación estimada para 2021.

El gobierno estatal estima que el sector turístico -motor de la economía quintanarroense-, que ha sido el más golpeado por la pandemia, se recuperará en buena medida a partir de febrero de 2021; sin embargo, persiste la incertidumbre sobre el comportamiento de la pandemia en Europa y Estados Unidos, principales mercados para los destinos estatales.

Para paliar la difícil situación económica se están contemplado algunas estrategias a fin de reducir los gastos e incrementar la recaudación por otros conceptos. Eso sí, tanto el gobernador como Yohanet Torres han sido claros que no se impondrán nuevos impuestos que afecten a la población, y tampoco se resucitará la tenencia vehicular, que seguirá subsidiada bajo las mismas condiciones actuales. 

Dentro de las acciones que sí se consideran, está la extinción o fusión de dependencias y organismos estatales para adelgazar el abultado gasto gubernamental. Se habla de que hasta 16 entes públicos podrían desaparecer o integrarse a otros.

Pese a estas acciones, necesarias y adecuadas sin duda, la crisis será dura el año próximo, pues el entorno económico nacional tampoco luce halagador, por lo contrario, el Secretario de Hacienda Federal anticipó una recesión histórica, como no se ha visto en décadas.

Por ello es la suma de esfuerzos para una reactivación económica gradual pero priorizando siempre la prevención y los cuidados contra el Covid-19, la única ruta posible para enfrentar la contingencia financiera, porque un retroceso hacia el confinamiento y una nueva parálisis podría ser catastrófico.

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