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Opinión

Boquete en Puerto Morelos

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Tiro Libre | Anwar Moguel

Discípula consentida del otrora “padrino” de la política local, Félix González Canto, la alcaldesa “verde” de Puerto Morelos, Laura Fernández Piña, está bajo la lupa de la Auditoría Superior de la Federación, que detectó en ese Ayuntamiento una pista múltiple de aterrizaje en la que cientos de “aviadores” recibieron el pago de 24 quincenas -en el lapso revisado- sin justificación alguna.

La opacidad con la que se maneja la ex priista no es nada nuevo. En su municipio la norma ha sido el ocultar la información, y así lo ha comprobado la organización “Transparencia por Quintana Roo” que, en su más reciente reporte, señaló que el 88 por ciento de las solicitudes realizadas por ciudadanos han sido desatendidas o negadas con cualquier pretexto.

Como periodista, me constan los esfuerzos del municipio para decir NO a cualquier petición que se le realice. Intenté hace unos meses, a través de su plataforma electrónica, recibir la información sobre el estatus actual de la deuda que contrajo el municipio por más de 20 millones de pesos para ser usados en “obras sociales” y que sería pagado en corto plazo, pero por no poner la cantidad exacta, aunque el empréstito existe, su unidad de vinculación se negó a responder con ese argumento inmoral e insostenible.

La motivación de mantener sus manejos en lo oscurito es, por supuesto, vender una imagen política diferente ante la ciudadanía, vendiéndose en los medios como una alcaldesa “modelo” mientras los datos duros desnudan la corrupción en su gobierno.

Porque la ASF no solo encontró pagos a más de mil “aviadores fantasma”, sino también la compra de un inexistente programa de nómina que no se encuentra en funcionamiento. Vaya, pues, las mismas mañas que usaron sus maestros en las dos pasadas administraciones estatales pasadas, donde se dilapidó el patrimonio del estado y se puso en riesgo hasta la seguridad financiera y social de los burócratas gubernamentales.

Laura Fernández, a quien le encanta presumir su cargo de presidente de la Conferencia Nacional de Municipios de México (Conamm) como si esto calificara de buena manera su talento político, tendrá que explicar porqué, en sus narices, se abrió este tremendo boquete de dinero federal.

Y ante este hallazgo, el gris auditor estatal, Manuel Palacios Herrera, tendrá que también sacar la lupa al revisar las cuentas de Puerto Morelos para no exhibirse como un organismo inoperante y cómplice de la opacidad.

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