Tiro Libre | Anwar Moguel
Novedades Chetumal
El periódico de mayor circulación en México, El Universal, reveló ayer su primera encuesta de los candidatos al gobierno de Quintana Roo, donde el abanderado de la coalición PRI-Verde-Panal, Mauricio Góngora Escalante, encabezó las preferencias ciudadanas con una contundente ventaja de casi 15 puntos porcentuales por encima de su más cercano competidor, Carlos Joaquín González, de la alianza PAN-PRD.
Esta publicación marcará, sin lugar a dudas, el inicio de una guerra de encuestas a la que se montarán tanto medios nacionales como locales, lo que muchas veces termina por desvirtuar el ejercicio estadístico.
Y es que como herramientas de análisis, las encuestas son instrumentos sumamente útiles para medir las simpatías y estimar posibilidades de triunfo de uno u otro partido, permitiendo también a los equipos de campaña realizar necesarios ajustes para favorecer a sus candidatos, sin embargo están lejos de ser infalibles, como se ha demostrado recurrentemente en el pasado, sobre todo cuando se usan como arma de propaganda presentando datos cuchareados para mostrar una realidad diferente.
En un análisis frío, los datos arrojados por El Universal no son disparatados, ya que en Quintana Roo el dominio del PRI es histórico. Su militancia supera cinco a uno a las del PAN y PRD en conjunto, y solo con su voto duro son capaces de ganar una elección.
Con esa base, la posición de liderazgo de Mauricio Góngora Escalante, cuyo posicionamiento político a lo largo y ancho de la entidad es innegable, no debe extrañar a nadie.
Pero el Tricolor cometería un error si echa las campanas al vuelo por esta primera encuesta que los pone a la cabeza, ya que el cozumeleño Carlos Joaquín González puede crecer si hace una campaña inteligente, y 15 puntos de distancia, si bien es una ventaja considerable, no es insuperable.
El ex priista no es un mal candidato, muestra de ello es que con 17 puntos porcentuales en intención de voto está muy por encima de José Luis Pech Várguez, candidato de Morena, que está en tercera posición.
La principal limitante de Carlos Joaquín es la endeble estructura de los partidos que lo cobijaron por puro interés, el PAN y el PRD, que la verdad sea dicha, poco pueden ofrecer al cozumeleño, quien se está rascando con sus propias uñas en campaña.
Esa importante debilidad quedó reflejada en esta primera encuesta, y aunque no faltará quienes la califiquen como imprecisa -de hecho todas tienen un amplio margen de error- es el primer parámetro estadístico de la temperatura electoral en el estado. Hasta el momento, no hay sorpresa.
No subestimen al “moreno”
Entre los pocos candidatos genuinos que lanzó Morena a la batalla electoral está el chetumaleño Erick López Cruz, joven trabajador que va en busca de la diputación local en Chetumal.
Su participación ha sido subestimada por muchos, ya que es un personaje desconocido por la población, sin carrera previa en la función pública, no viene de una familia con apellidos rimbobantes y es más bien un tipo común, por lo que nadie lo visualiza como un rival de cuidado.
Yo, en cambio, lo veo como una incógnita.
No conozco personalmente al joven Erick, pero he interactuado con él y lo he visto interactuar con otras personas en ese mundillo virtual del Facebook. Tengo una buena imagen de su persona porque se maneja de una forma respetuosa y plural, aún con gente de ideologías políticas diferentes, mas no por ello se aleja de su discurso de izquierda.
Por esa razón lo considero un candidato interesante, porque el ciudadano promedio, harto de todo lo que huela a política, podría identificarse fácilmente con un muchacho que aún no se ha contaminado del chapopote que inunda a la grilla local.
Súmenle que en su primera participación Morena compitió de tú a tú contra el PRI en Chetumal, y que el PRI y la alianza opositora está enviando candidatos débiles por las diputaciones en la capital, y tenemos un escenario donde nadie puede ser descartado.

