Tiro Libre
Anwar Moguel
.
La inesperada competencia emanada de su propio partido ha metido presión a la virtual candidata del PRI a la diputación federal por el Distrito 02, Arlet Mólgora Glover, quien está obligada a redefinir la estrategia rumbo a la jornada electoral del próximo siete de junio si espera tener éxito.
Y es que hasta este diciembre todo iba de maravilla para la legisladora local con licencia quien se mantenía como la única contendiente seria para el Distrito con sede en la capital del estado, y que dada la minúscula competencia que podrían ofrecer los partidos de oposición parecía una victoria fácil.
Arlet estuvo encaminada a la candidatura desde meses antes, por lo que su partido la colocó en la vía rápida cediendo todas las facilidades para que la joven política se posicionara primeramente dentro del partido, y después ante la sociedad.
Su nombramiento como coordinadora electoral del Distrito 02 fue una estrategia diseñada para consolidar alianzas al interior del Tricolor, ganando el respaldo de diversos grupos de poder que allanaran su camino hacia la diputación federal.
Sin embargo había un riesgo latente, conocido y pronosticado desde el principio: el riesgo del fuego amigo, que desde dentro del partido dinamitaran su proyecto en ciernes.
Ese pronóstico negativo se hizo realidad y ahora Arlet Mólgora se enfrenta a una batalla en un terreno completamente desconocido, donde conocerá de primera mano la veracidad de esa famosa cita que dice que “en la guerra y en el amor, todo se vale”.
Dos políticos, priistas, con amplia trayectoria y con nombres y rostros más conocidos –para bien o para mal– por la sociedad, se lanzaron en franco desafío en contra de la virtual candidata desde distintos frentes, sabiendo que por sus pocas tablas tiene vulnerabilidades expuestas, que aún el respaldo del aparato partidista del PRI no ha logrado blindar.
Desde dentro, el ataque provino de la todóloga –por aquello de que ha pasado por un sinfín de puestos– diputada local plurinominal Cora Amalia Castilla Madrid, quien aunque sabe que el viento no sopla a su favor igual solicitó licencia con la finalidad de competir por una candidatura que ya tiene dueña.
Es un hecho que por su edad y amplísima experiencia en puestos políticos Cora Amalia es una rival que debe ser tomada en serio, y sin duda que a Arlet Mólgora y al PRI estatal le saldrá caro quitarla del camino.
Cora Amalia tiene su peso dentro del PRI, sobre todo en Chetumal, donde cuenta con un grupo político que si bien no tienen la fuerza para derrumbar el proyecto de Arlet, si pueden abollarlo, lo que en las circunstancias actuales puede ser catastrófico.
Porque resulta que por fuera del PRI un desertor abrió un frente mucho más peligroso, con artillería preparada para ir con todo en una eventual batalla en las urnas. Se trata del ex alcalde capitalino Andrés Ruiz Morcillo, que empezando la semana pasada renunció al Tricolor para intentar convertirse en candidato independiente.
Libre de las ataduras que conlleva la militancia en el PRI, el polémico político está decidido a hacerle frente a una Arlet Mólgora que, a pesar de la ventaja que lleva, no luce como una candidata invencible a tan solo tres meses del inicio de las campañas.
La amenaza de Morcillo toma fuerza al combinarse con la rebeldía de Cora Amalia, obligando a Arlet y al PRI a maniobrar para poner orden primeramente en el interior del partido, donde deberán pactar con la legisladora y su equipo político para mantener la famosa “unidad” del Tricolor y conservar los fríos números estadísticos a su favor.
No les queda de otra, porque la verdad sea dicha, la joven Arlet no tiene tanto músculo desarrollado como para combatir en ambos frentes con dos pesos pesados.
Desde las aulas…
A pesar de que en la aplicación del examen de ingreso al Servicio Profesional Docente 2014 un alto porcentaje de sustentantes resultó “no idóneo” para impartir clases en una aula de educación básica, para el 2015 se pretende endurecer las evaluaciones con el propósito de mejorar el ambiente escolar.
Los nuevos exámenes incluirán, además de la evaluación de los conocimientos y de las competencias pedagógicas, un test psicométrico para garantizar la salud mental de los futuros maestros.
Con estas acciones se prevé que el número de profesores titulados sin acceso al servicio profesional se incremente, lo que podría generar un déficit de maestros en las aulas en un futuro cercano.
Cabe destacar que este tipo de medidas han resultado exitosas en otros países como Finlandia, Korea e incluso algunos estados de la Unión Americana, sin embargo en México las condiciones no están dadas para aplicar una evaluación tan estricta.
Esto se debe a que en los países antes mencionados el “filtro” para los maestros inicia desde su formación profesional, ya que las universidades e instituciones formadoras de docentes tienen un alto nivel de exigencia.
De hecho en Finlandia, país que se ha mantenido entre los tres mejores del mundo a lo largo de la última década, la tasa de maestros que logran graduarse es inferior a la de médicos, arquitectos e ingenieros eléctricos.
Ocurre todo lo contrario en las Normales mexicanas, que en la mayoría de los casos son un paraíso académico donde prácticamente aprueban la totalidad de los estudiantes.
Por eso es una medida incongruente y destinada al fracaso, pues no puedes aplicar un examen con estándares de primer mundo a profesionales de la educación que se forman en escuelas del tercer mundo.
Hay que mejorar la educación, sí, pero construyendo desde abajo, desde los cimientos, porque de lo contrario no se logrará ningún cambio y esta reforma educativa, como todas las anteriores, pasará de noche sin lograr mejorar la calidad de la educación que reciben nuestros niños y jóvenes en las escuelas públicas.