Chetumal, 20 de noviembre
Anwar Moguel
El presidente municipal capitalino, Otoniel Segovia Martínez, quien resultó calificado como el peor alcalde del país con un 85.2 por ciento de rechazo ciudadano en la última encuesta de la empresa Massive Caller, ironizó que ahora con estos impuestos que propone su gobierno “si existe un nivel más abajo allí estaremos, porque nadie quiere pagar más impuestos”.
Indicó que a más de un año transcurrido del actual gobierno municipal, la deuda de 600 millones de pesos se ha mantenido y no se ha solicitado ningún préstamo adicional a lo heredado, y aseguró que se han mejorado los servicios públicos y aumentado el número de camiones recolectores de basura, por lo que pidió comprensión a la ciudadanía para que colabore con el pago de sus impuestos para la mejora de calles, alumbrado, bacheo y otros servicios que requiere el municipio.
“Nunca es gratificante que te digan que desde ahora vas a contribuir más, nadie lo quiere, nadie lo desea, dejemos que las cosas fluyan, nosotros tenemos la voluntad, la honestidad y la transparencia del manejo de los recursos”, dijo.
Justificó la creación de nuevos impuestos y el aumento de hasta el 200 por ciento a otros cobros refiriendo que otros ayuntamientos, como Benito Juárez, Felipe Carrillo Puerto y Bacalar, también lo están haciendo, por lo que el municipio capitalino no es el único con nuevos impuestos para el 2020.
Mencionó que por el cobro por la recolección de basura que se hará a todas las viviendas de la ciudad, pretende recaudar alrededor de nueve millones de pesos al año; para dicho fin se propone incluir el monto anual en el pago del impuesto predial y también por medio de un convenio con una casa comercial, que según fuentes extraoficiales sería Banco Azteca.
El alcalde, comentó que tiene la confianza de que los diputados integrantes de la XVI Legislatura aprueben en su totalidad el proyecto de Ley de Ingresos que presentó la noche de este martes.
Por último informó que está en pláticas con el gobierno estatal para firmar un acuerdo de colaboración y cobranza del rezago del impuesto predial que desde el inicio de la presente administración municipal se iba a llevar a cabo, pero por desconocimiento fue desechado.
