Chetumal, 9 de noviembre
Anwar Moguel
Por medio de una carta abierta enviada a algunas autoridades y a los medios de comunicación, trabajadores de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (Cdheqroo) denunciaron la arbitrariedad con la que se conduce el presidente del organismo, Marco Antonio Toh Euán, quien irónicamente, sin el menor respeto a los derechos humanos y laborales de sus subalternos, ejecutó una serie de cambios en posiciones claves de forma unilateral y aplicó una ilegal reducción salarial, sin notificación de por medio.
En su dura queja contra Toh Euán, que fue dirigida a la diputada Judith Rodríguez Villanueva, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado, a la diputada Roxana Lili Campos Miranda, presidenta de la Comisión de Honor y Justicia de la actual Legislatura, al Lic. José Roberto Toloza Aguilar, titular del Órgano Interno de Control de la Cdheqroo y a los miembros del Consejo Consultivo de la Cdheqroo, los trabajadores desnudan el mafioso actuar de quien, se supone, es el encargado de velar porque se respeten los derechos humanos en la entidad.
“A través del presente hacemos una denuncia pública por las acciones que ha emprendido el presidente de la Comisión, Marco Antonio Toh Eúan, estas acciones son el haber ordenado el descuento a nuestras compensaciones salariales parte fundamental de nuestro sueldo. Dicho concepto ha sido reducido sin notificación formal por escrito y solo comunicarnos de manera verbal que este concepto fue disminuido, este hecho se hizo notorio al momento de recibir el sueldo quincenal”, acusan en su misiva.
Los afectados exponen que esta violación a sus derechos laborales se dio en el marco de una oleada de cambios de funcionarios de niveles medios y altos que ordenó el Ombudsman y una supuesta “homologación de sueldos”, cuando en realidad lo que hizo fue degradar a funcionarios, la mayoría chetumaleños, para colocar en su lugar a algunos de sus incondicionales.

En poder de PolíticaQR.com están las copias de más de una decena de oficios emitidos por Marco Toh Euán el pasado 31 de agosto, día en que degradó a los siguientes mandos: Director de la zona norte, Subdirector de la zona sur, director de enlace, promoción y difusión, Secretario técnico, Director de contenidos educativos, Directora general del centro de atención a víctimas y al Subdirector de enlace, promoción y difusión.
En el lugar de estos funcionarios, la mayoría con amplia trayectoria dentro de la Cdheqroo, colocó a personas “afines” a su proyecto; sin embargo, al momento de removerlos no se les notificó de manera formal que esta decisión impactaría a sus percepciones.

“El argumento del presidente es que la disminución y cambios se da por la baja productividad que supuestamente tenemos, argumento que nos genera extrañeza ya que es sabido que de su círculo cercano no aplicó el mismo criterio, incluso han nombrado a personal que no cumple con el perfil profesional, contratar personas de nacionalidad extranjera y gente foránea para ocupar los cargos directivos, incluso violentando lo señalado en la ley de la comisión y su reglamento. Tal es el caso de Omega Ponce, persona que acaba de ser nombrada Secretaria Técnica y tiene un sueldo fuera del tabulador autorizado vigente, además que la persona radica en Cancún y según manifestaciones de ella no tiene pensado venir a radicar a Chetumal a la sede de la Comisión, lugar donde tendría que realizar sus funciones”, acusan los trabajadores afectados en su carta de denuncia.

Los privilegios de esta persona a la que Marco Toh recién colocó como Secretaria Técnica vienen de tiempo atrás; según datos de transparencia, como coordinadora percibía un salario fuera de tabulador de 41 mil 238 pesos netos, cuando por ejemplo, el salario de los visitadores generales va de los 29 mil a los 33 mil pesos netos, a pesar de que tienen muchas más responsabilidades y funciones.
Temiendo mayores represalias, los denunciantes solicitaron mantener sus nombres bajo reserva, y rematan: “es una pena confesar que en la Comisión de Derechos Humanos tenemos una persona carente de empatía con la mayoría de quienes laboramos, quien ha reducido su gestión a un grupo selecto de personas que por sus ideologías han dividido, sometido y degradado los principales objetivos de esta institución”.
