Nacionales

La política en tres actos

Pinterest LinkedIn Tumblr

EN ÓRBITA | Marcelo Salinas
@msalinas21 

Hasta hace unos días pocos podrían haber imaginado el escenario actual de la política electoral en Quintana Roo, marcado por una insólita correlación de fuerzas, renuncias, licencias, desbandadas, negociaciones sujetas con alfileres, reaparición de  personajes, surgimiento de rostros prácticamente desconocidos y una competencia reñida en municipios donde la alternancia era un sueño.

Duo-candidatosLo anterior fue gatillado desde que Carlos Joaquín González se fue a la oposición y el PRI eligió candidato. Porque los del PAN-PRD, así como las otras fuerzas ajenas al gobierno, han sido herméticos hasta el último momento en relación a quiénes son y serán sus candidatos; en tanto, el oficialismo ha debido lidiar con el desplante de muchos líderes inconformes.

Eso ha propiciado un panorama impensable, construido más por decisiones coyunturales que por estrategias configuradas al inicio del proceso. Tres hechos concretos –que han suscitado otros– llaman la atención.

Primero: Hasta hace unos días se hablaba de que la oposición estaba aniquilada. Y en efecto, parecía que PAN, PRD y los otros (con excepción de Morena) estaban en decadencia, desarticulados desde la base y sin capacidad de presentarse en condiciones competitivas. Hoy, muchos dudan de la supremacía tricolor, esa que en 2013 arrebató cinco ayuntamientos y varias curules en manos de amarillos y albiazules.

Se podrá criticar que están reciclando caras, que en sus canteras no tienen cuadros atractivos y que han debido recurrir a prospectos de otros institutos; es verdad, aunque en la práctica han mandado a quienes podrían dar más que un susto al partido en el poder. Aun así, el PRI y sus aliados, únicos en presentar candidatos para todos los cargos en disputa, están aceitando la maquinaria como nunca.

Segundo: Tanto en planillas como en candidaturas figuran ex priistas, lo cual podría confirmar tres aspectos: están desencantados con su ex partido; son seguidores convencidos de Carlos Joaquín, o les ganó la ambición, aprovechando la falta de cuadros en los otros para alzar la mano. Depende del cristal con que se mire. Lo cierto es que Jesús Pool Moo en Benito Juárez, José Manuel García Salas en Puerto Morelos, o incluso Gabriel Mendicuti Loría con sus fintas, han sembrado la duda en las otras casas de campaña.

Además de conocer las formas de operar del PRI, tienen seguidores y saben que ahora se juegan su futuro político bajo nuevas siglas, lo cual implica un grado de incertidumbre para quienes no se sienten del todo cobijados.

Tercero: No todo es malo. Hasta el momento no ha habido esa “guerra sucia” instrumentada, prevista por muchos entre al menos dos de los candidatos a gobernador. Si bien aún no empieza el proselitismo para presidencias y diputaciones (que podría ser la oportunidad), el ambiente se siente menos tenso que en otros procesos. Las nuevas disposiciones legales, la equidad de género y los periodos más cortos de exposición, podrían abonar a ese clima distendido.

Mauricio Góngora Escalante, candidato del PRI-PVEM, y Carlos Joaquín, parecen sensatos y prudentes, lo que explicaría este inicio relativamente pacífico, pese al contexto lleno de suspicacias planteado al inicio del texto. Ojalá sea la tónica hasta el final.

Desorbitado

El ciudadano debe cuidarse de trampas y mañas, típicas en estas fechas. Acciones como el escaneo de la credencial, la aparente caridad, el subsidio y los apoyos como despensa o vales, deben ser rigurosamente analizados. Todo ello atenta indudablemente contra la estabilidad política, y sobre todo, contra la democracia. Cuidemos los avances.

Write A Comment