Tiro Libre
Anwar Moguel
Novedades Chetumal
El camino de la Reforma Educativa, una de las banderas del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, ha estado lleno de obstáculos desde su nacimiento que no permiten ver el impacto real de la propuesta, para bien o para mal.
Y es que la polémica reforma por supuesto que tiene aspectos positivos, pero otros, los que desataron la inconformidad magisterial, golpean en el corazón del magisterio mexicano.
Las reglas del juego para el sector educativo han cambiado de la noche a la mañana, donde sus actores se han tenido que adaptar al nuevo escenario, con recelos y todo al no tener claro el panorama futuro.

En Quintana Roo, la Reforma Educativa ha tenido un sendero lleno de altibajos desde que fue aprobada dos años atrás, pasando por su punto más álgido durante el inicio del ciclo escolar 2013-2014, cuando se desató un movimiento magisterial de protesta que se extendió a lo largo de dos meses.
Tras ese punto de inflexión que finalizó con la expulsión de la entonces secretaria de Educación, Sara Latife Ruiz Chávez, la aplicación de las nuevas leyes empezó a fluir, aún lento, pero con avance constante.
Este hecho fue reconocido por el coordinador nacional del Servicio Profesional Docente –figura creada en la Reforma Educativa-, Ramiro Álvarez Retana, quien estuvo de visita en Chetumal el pasado jueves impartiendo una conferencia sobre el tema de su especialidad en el teatro constituyentes.
El funcionario federal expuso en su disertación que a pesar de los rechazos iniciales, los primeros pasos de la Reforma se han dado con éxito rompiendo costumbres nocivas históricas que se toleraron y hasta alentaron.
En este sentido, subrayó que debido al nuevo marco legal en la educación el ingreso, promoción y el reconocimiento de los docentes se basarán exclusivamente en los méritos de cada uno de los profesionales de educación.
El discurso pronunciado por Álvarez Retana fue cauteloso y evitó poner el dedo en la llaga acerca de las prácticas predominantes en el pasado, cuando las plazas eran manejadas a placer por el SNTE que utilizó este poder para premiar adeptos y obtener recursos de forma ilegal.
Pese a eso, el magisterio contaba con la posibilidad de acceder a dobles plazas y al programa de ascenso de Carrera Magisterial, conquistas que quedaron enterradas con la aplicación de la Reforma, aunque existe la promesa de un renovado programa de estímulos que aún no se da a conocer.
En cuanto al ingreso al Servicio Profesional por examen de oposición, que al menos en el nivel básico no es nada nuevo porque se aplicó por primera vez en el año 2000, existen aún fuertes debates, ya que estados como Guerrero, Michoacán y Oaxaca siguen exigiendo el pase directo de los normalistas a las aulas, contrario a los requisitos de ley establecidos.
Y aunque la presión en algunos puntos del país aún es fuerte, el conferencista aseguró que no habrá marcha atrás en la pretensión de que sean los mejores profesionales de la educación quienes accedan no solo al servicio, sino a los puestos de direcciones y supervisiones, que serán sujetas a concurso por primera vez en este 2015.
Eso sí, dejó entrever que aún existen muchos problemas y otros que surgen en el camino, pero que en conjunto con los docentes y sus organizaciones sindicales –lo que queda de ellas- están perfeccionando aspectos punzantes de la Reforma Educativa.
Allí, en el mismo marco, el Secretario de Educación y Cultura, José Alberto Alonso Ovando, agradeció al funcionario federal su disposición para venir a estas tierras caribeñas, y aseguró que en el estado las cosas no han sido nada fáciles, pero que se han superado los obstáculos con paciencia y trabajo.
No mintió el titular estatal de la SEyC, porque a él le toco cargar con el muerto tras el durísimo movimiento magisterial que sacudió a la entidad al entrar al relevo de la cozumeleña Sara Latife, y lo ha hecho con éxito.
La estrategia del político chetumaleño para retomar el control del difícil sector educativo fue la más lógica: tender puentes de comunicación con todas las fuerzas del magisterio y negociar, negociar, negociar. Nada más.
Un trabajo que se oye fácil, pero que en la práctica ha sido una misión de alto riesgo. De seguir por este camino Alonso Ovando saldrá fortalecido políticamente de la posición, aunque aún es prematuro lanzar campanas al vuelo porque la Reforma Educativa, en los hechos, sigue en pañales.
El SNTE que se miente
Un compañero maestro me envió la siguiente reflexión digna de compartir. Omito su nombre a petición suya:
Pacientemente la cúpula sindical del SNTE ha sabido esperar a que el gobierno federal los voltee a ver, les guiñe el ojo, les sonría, les dé una palmadita en la espalda o por lo menos no los regrese a sus aulas (sería muy doloroso para el ego de varios trigazos de papel que se pasean por el país).
Mientras tanto han estado ocupando su tiempo en hacer proyectos que huelen a patadas de ahogado. Las cuotas de cerca de millón y medio de agremiados han sido indebidamente administradas por esta cúpula, en su desesperación por instaurar en sus agremiados la idea de que el sindicato ahora es de “SERVICIOS”, han gastado millones de pesos en plataformas de internet que no han permeado más que en las propias (y no todas) las estructuras sindicales, en jornadas de capacitación y acercamiento con las bases –bases que no les creen nada–, además de conferencias virtuales en donde el “líder” nacional nada más repite lo que el gobierno federal le autoriza decir.
El último de estos despilfarros es la alfombra roja en la que se presentó con bombos y platillos el canal de televisión del SNTE en un majestuoso escenario montado en la Biblioteca Nacional. La “clase dirigente” y algunas personalidades desconocidas se dieron cita para lanzar un canal con “millones de televidentes de audiencia”, mientras afuera en el México real, el que lucha, el que no vive en una burbuja, los golpes y desalojos cobraban un muerto.
Algo no está bien en el otrora poderoso sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, sus agremiados no merecen tener a los dirigentes actuales, que más que dirigentes parecen empleados de un departamento de la Secretaría de Educación o de cualquier oficina de gobierno, con su discursito de que las cosas no se arreglan a gritos y sombrerazos, han querido insistir en que ahora son un sindicato de servicios, pero más parecen servidumbre que se arrastra ante el patrón.
El país está convulsionado y es cuestión de tiempo de que el SNTE despierte desde abajo, desde sus bases, este país necesita de todos sus maestros, la nación los llama casi a gritos, la brecha existente entre la dirigencia de traicioneros, arrastrados y los maestros de a pie, los que viven a flor de piel la tarea de educar, es cada vez mayor.
Históricamente los maestros han estado presentes en cada uno de los procesos de construcción de esta Nación y seguro estoy que en esta ocasión no desatenderán el llamado, nunca es tarde para despertar cuando la nación está en peligro.
¡Hasta la próxima semana!
