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Se sigue desangrando el PRI: Mary Hadad renuncia y se declara independiente

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Chetumal, 7 de enero
Redacción

La regidora del Cabildo capitalino y ex candidata a la presidencia municipal, María Hadad Castillo, hizo pública su renuncia al PRI tras 26 años de militancia, declarándose independiente por el momento.

A continuación presentamos íntegra la carta de renuncia que la política envió a la dirigente nacional del Tricolor: 

Mtra. Claudia Ruiz Massieu Salinas
Presidenta del Comité Ejecutivo Nacional 
Partido Revolucionario Institucional

Asunto: Renuncia a militancia.

Por medio de la presente me permito informarle que he decidido renunciar a la militancia partidista que inicié desde el 2 de julio de 1992.

Por casi tres décadas hice mi mejor esfuerzo para construir un partido democrático que respondiera a las demandas ciudadanas y las necesidades más elementales de una sociedad caracterizada por una añeja desigualdad. No fui parte de la generación de políticos surgidos en la época del partido hegemónico; por el contrario, mi carrera política la forjé en la época de la alternancia y aún en tiempos de derrota me mantuve fiel a mis principios e ideología partidista.

Cuando me afilié al PRI contaba con apenas 15 años. No podía votar, pero eso no era obstáculo para hacer algo por mi país. En las juventudes revolucionarias encontré una sólida formación política y mucha solidaridad. Fui uno de muchos cuadros políticos que se formaron en los albores de la democracia. En 1997 el Partido Revolucionario Institucional perdió la mayoría en el Poder Legislativo y tres años después la Presidencia de la República. Cuando muchos analistas auguraban la desaparición del PRI, fui de las que decidió quedarse a refundar y reformar a este instituto político.

Tuve la enorme oportunidad de ser representante popular a nivel local y federal, así como ocupar diversos cargos en la administración pública estatal en gobiernos emanados del PRI. Siempre me caractericé por mi institucionalidad, pero la ejercí con la capacidad crítica y el libre albedrío que toda democracia requiere. Cuando fui diputada local viví una intensa etapa de violencia política por ser congruente con mis ideales. Los perpetradores del acoso político fueron mis propios correligionarios. Sin embargo, asumí que el partido era mucho más grande que los verdugos y mantuve mi militancia contra viento y marea.

Lamentablemente, los escenarios de victorias electorales atrajeron a mucho oportunista político. Desafortunadamente, muchos gobernantes a nivel local pretendieron regresar a épocas pre democráticas. Los abusos en el ejercicio del poder fueron notorios y la ciudadanía volvió a castigarnos, primero en Quintana Roo y después en todo México. Aún en este nuevo escenario de adversidades me mantuve firme en el Revolucionario Institucional.

Cuando las candidaturas ya no eran tan atractivas, por la improbabilidad del triunfo, alcé la mano para ser Presidenta Municipal de Othón P. Blanco, mi querido municipio capital. Tanto en el proceso interno, como en la contienda electoral padecí directamente el abandono de las autoridades nacionales y locales del partido. Aún con el enemigo en casa presenté una candidatura con propuestas sólidas, ofrecí una contienda digna y perdí con la frente en alto.

Nunca me han amilanado las derrotas electorales, las entiendo como parte fundamental de la democracia. Los triunfos dejan muchas satisfacciones, pero los fracasos dejan muchas más lecciones. Como regidora he corroborado la descomposición en la que ha caído el partido político en el que me formé. Hoy se encuentra muy lejos de los principios socialdemócratas que rezan sus estatutos. A nivel local es todavía más claro que no han entendido los mensajes ciudadanos depositados en las urnas. El PRI se encuentra pasmado y anclado en el pasado. Hoy en Quintana Roo no representa una alternativa viable para el voto ciudadano, no da muestras de ser una oposición digna ni propositiva.

Ante tal situación de inmovilidad y de negación al cambio he decidido renunciar a la militancia partidista. Las causas sociales que me mueven son más grandes que cualquier partido político. Por ello, estoy determinada a continuar mi labor como regidora del Ayuntamiento de Othón P. Blanco por la vía independiente. Desde la trinchera ciudadana seguiré defendiendo causas como la equidad de género y los derechos humanos, que siempre he impulsado.

Le agradezco de antemano la atención prestada a la presente misiva y le reitero mi reconocimiento a su trayectoria personal como mujer política. Seguiremos coincidiendo en la arena pública, cuenta usted con toda mi sororidad.

Sin más por el momento, le envío un cordial saludo.

Atentamente,

Mtra. María Hadad Castillo 
Regidora del Ayuntamiento de Othón P. Blanco

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